Deseante, casi en una victoria imposible.
De solo imaginarlo, no lo hubiese creído; semejante sentir para ella. Todo resumido en una taza de té y un paisaje de cielo y verde.
Mientras esquiva esas dudas que dejaron de hostigarla, siente que sobrevino , desde tiempo atrás, una certeza audible internamente.
Cuánta MAR para para este simple ser humano! Y en la inmensidad de ella, supone que no todo es casual, que la labor de un espíritu inquieto ha cosechado su frutos.

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